Las pruebas de Unter: Inferno –  Las segundas partes no tienen por qué ser malas.

Las pruebas de Unter: Inferno – Las segundas partes no tienen por qué ser malas.

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Después del primer libro, me he lanzado a la segunda parte de la trilogía de Mía Faraday: Las pruebas de Unter: Inferno.
Y voy a empezar siendo muy honesta: he tardado más en leerlo. No porque no me haya gustado, sino por culpa de mis propias expectativas.

Me pasa siempre con las distopías. El primer libro suele ser un chute de adrenalina: frenético, adictivo, imposible de soltar. Y luego llegan las segundas partes, más calmadas, más pesadas… y mi cerebro entró en modo pereza preventiva.
Los primeros capítulos me dieron justo esa sensación. Incluso cuando la historia empezó a tensarse, había algo en mí que se resistía a entrar del todo.

He necesitado casi dos semanas para arrancar en serio.
Y entonces pasó.
Llegué al 25 %… y me lo ventilé sin piedad.

La premisa del libro es, que tras los eventos del primero, los protagonistas reciben una señal. Alguien pide ayuda desde otra Unter. Un pequeño grupo que incluye a Nova y a Adrien partirá para acudir al rescate. Los protagonistas volverán a verse envueltos en pruebas a las que tendrán que sobrevivir.

Este segundo libro me ha parecido mejor escrito que el primero. En el anterior había momentos en los que pensaba “para, detente, deja que esto respire”. Aquí esa sensación aparece mucho menos. La narración está más asentada, más segura de sí misma.

Sigue habiendo acción y supervivencia, pero se afinan las aristas: menos clichés (que no es algo malo, pero se agradece la variedad), más introspección y, sobre todo, una constante sensación de incertidumbre. No sabes muy bien por dónde va a explotar todo… y eso funciona.

El giro de este libro sí me ha sorprendido. Hay detalles que se pueden intuir, sí, no estamos ante un giro sacado de la manga. Las semillas están plantadas desde antes, y cuando todo encaja, el impacto es mayor precisamente por eso.

Ahora bien, tengo que señalar algo que, en mi caso, ha perdido fuerza. En ambos libros hay muchas muertes, algo totalmente coherente en una distopía gobernada por IAs un pelín macabras. En el primero me dolieron. En este… me han pasado más por encima.
No porque no estén bien escritas, sino porque quizá el lector —o al menos yo— empieza a acostumbrarse a la brutalidad.

Aun así, tengo muchas ganas de leer el tercer libro, Las pruebas de Unter: Exodus, que todavía no ha salido, pero del que Mía Faraday no deja de soltarnos miguitas en redes. Todo apunta a que no tardará demasiado.

Así que sí: necesito saber cómo termina la historia de la señorita Black y el señor Solterra.

Nos vemos en la próxima UNTER.

 

🔥 Lo que engancha

  • La sensación de no saber cómo acabará el libro.
  • Una narrativa más pulida y consciente de su propio ritmo.
  • El giro que encaja y da sentido a todo lo anterior.
  • La relación entre los protagonistas, que sigue siendo un eje potente.

⚙️ Lo que flojea

  • El impacto emocional de la violencia se diluye con el avance de la saga.
  • Si buscas el mismo efecto inmediato del primer libro, puede no golpearte igual.

💬 Conclusión
Inferno me ha ganado a pesar de mí. No me ha entrado con fuegos artificiales, pero una vez metida en la historia me ha llevado a una lectura frenética. Es una segunda parte con detalles muy chulos que no te esperas. Estoy deseando terminar la saga.

📚 Recomendación
Si te gustó Las pruebas de Unter, no te bajes, sigue.
En este segundo libro volverás a encontrar pruebas, una IA dictadora y muertes a punta pala.

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